Este vídeo ha sido ideado y creado por supervivientes de violencia sexual
Está dirigido a todas aquellas personas de todo el mundo que han soportado lo indecible y, a veces, pierden la esperanza.
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Este vídeo ha sido ideado y creado por supervivientes de violencia sexual. Está dirigido a todas aquellas personas de todo el mundo que han sufrido lo indecible y que, en ocasiones, pierden la esperanza. El vídeo sirve para recordar que la recuperación es posible, que hay días mejores por delante y que no hay que sentir ni vergüenza ni culpa por ser un superviviente.
Este vídeo refleja el espíritu del Código Murad, un código de conducta que defiende los derechos de las sobrevivientes en todas sus interacciones con instituciones, periodistas, autoridades judiciales o investigadores. En él se hace hincapié en que la dignidad, la seguridad y el bienestar de las sobrevivientes deben ser siempre lo primero.
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Este vídeo ha sido ideado y protagonizado por supervivientes de violencia sexual. Está dirigido a todas aquellas personas de todo el mundo que han vivido lo indecible y que, a veces, pierden la esperanza. El vídeo nos recuerda que la recuperación es posible, que hay días mejores por delante y que no hay que sentir vergüenza ni culpa por ser supervivientes.
Este vídeo se inscribe en el espíritu del Código Murad, un código de conducta que defiende los derechos de las personas supervivientes en todas sus interacciones con instituciones, periodistas, autoridades judiciales o investigadores. Recuerda que la dignidad, la seguridad y el bienestar de las personas supervivientes deben ser siempre lo primero.
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Este vídeo ha sido ideado y creado por supervivientes de violencia sexual. Está dirigido a todas aquellas personas del mundo que han soportado lo indecible y que, en ocasiones, pierden la esperanza. El vídeo es un recordatorio de que la recuperación es posible, de que hay días mejores y de que no hay que avergonzarse ni sentirse culpable por ser un superviviente.
Este vídeo refleja el espíritu del Código Murad, un código de conducta que defiende los derechos de las sobrevivientes en todas sus interacciones con instituciones, periodistas, autoridades judiciales o investigadores. Hace hincapié en que la dignidad, la seguridad y el bienestar de las sobrevivientes deben ser siempre lo primero.