Acerca del proyecto Murad Code
El Código de Conducta Global para la Recopilación y el Uso de Información sobre la Violencia Sexual Sistemática y Relacionada con los Conflictos (el «Código Murad») constituye el núcleo del proyecto del Código Murad, que actualmente está liderado por el Instituto de Investigaciones Penales Internacionales (IICI).
El Código Murad es un código de conducta voluntario que resume las normas mínimas existentes para la recopilación y el uso seguros, eficaces y éticos de la información de las sobrevivientes en relación con la violencia sexual sistemática y relacionada con los conflictos (SCRSV). Está dirigido a quienes documentan, investigan, informan, investigan, supervisan o, de cualquier otra forma, recopilan y utilizan dicha información.
¿Por qué es necesario el Código?
Las prácticas ineficaces, inseguras o, en cualquier caso, poco éticas de recopilación y uso de información sobre la violencia sexual y de género —por muy bienintencionadas que sean— causan o agravan el daño sufrido por las víctimas y merman sus posibilidades de acceder a la justicia. Dichas prácticas socavan el respeto por otros derechos humanos de las víctimas y rara vez resultan eficaces a la hora de ofrecerles el valor que se les prometió.
Durante años, las víctimas han expresado su frustración y el trauma que les han causado las entrevistas ineficaces y poco éticas a las que se han visto sometidas.
Un código de conducta voluntario y de alcance mundial —que se aplica a todos los agentes implicados en la recopilación y el uso de información sobre la violencia sexual y de género en situaciones de conflicto— forma parte de la solución.
Mediante la aplicación del Código Murad, los diversos actores que participan en la recopilación y el uso de información sobre la violencia sexual y de género en situaciones de conflicto pueden colaborar para desarrollar y mantener prácticas más seguras y eficaces centradas en las víctimas.
¿Cuáles son los objetivos del proyecto Murad Code?
Empoderar a las personas que han sobrevivido a la violencia para garantizar que se respeten sus derechos durante las interacciones y los procesos de intercambio de información.
Proporcionar herramientas prácticas y orientación para fomentar el conocimiento y el cumplimiento del Código en todos los sectores y entre todo tipo de actores.
Facilitar un diálogo global continuo para fomentar la colaboración en torno a la aplicación del Código en distintos contextos y sectores.
¿Cómo se elaboró el Código?
Durante la fase de consulta mundial, se recabó la opinión de 1.310 personas y organizaciones de 112 países sobre el borrador del Código Murad.
El amplio proceso de consulta para elaborar el Código contó con las aportaciones de 72 supervivientes de 17 países diferentes.
El Código se elaboró mediante un proceso consultivo e inclusivo, dividido en varias fases, que contó con una amplia participación a nivel mundial. El objetivo de dicho proceso era recabar una amplia variedad de puntos de vista y conocimientos especializados con el fin de elaborar un código de conducta sólido —basado en el Derecho internacional— que reflejara las normas mínimas universales vigentes.